Después de una Semana Santa marcada por el buen tiempo y las temperaturas agradables, donde hay más de uno que se ha pegado el primer baño en alguna que otra playa de la provincia, el panorama meteorológico cambia de forma significativa en la Campiña jerezana. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado un aviso amarillo por viento, anticipando una semana con inestabilidad, descenso térmico y posibles precipitaciones.
Rachas importantes de levante en Jerez
Las rachas de viento, que pueden alcanzar intensidades importantes, rachas de levante que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora y esto han motivado la alerta meteorológica, recomendándose precaución ante posibles incidencias. Este episodio marca el inicio de un cambio en las condiciones atmosféricas tras varios días de ambiente primaveral.
Además del viento, la previsión apunta a un aumento de la nubosidad y a la llegada de lluvias intermitentes, especialmente a partir de mitad de semana. Estas precipitaciones podrían aparecer de forma irregular, alternándose con periodos de cielos más despejados.
Caída de temperaturas: del calor al frío
Uno de los cambios más destacados será la caída de las temperaturas, que descenderán de forma notable respecto a los valores registrados durante la Semana Santa. Las máximas podrían bajar varios grados, dejando un ambiente más fresco y propio de una primavera inestable. Además del viento y la lluvia, uno de los aspectos más destacados será esta caída de las temperaturas. Después de jornadas con valores cercanos a los 29 grados, los termómetros podrían descender alrededor de diez grados, con máximas que rondarán los 18 grados a mitad de semana.
La previsión mantiene un escenario variable durante los próximos días, con alternancia de nubes, viento y posibles lluvias, confirmando un giro meteorológico tras el periodo estable vivido en la ciudad.
Así, Jerez pasa en pocos días del tiempo ideal para las procesiones a una situación marcada por el viento, el descenso térmico y la inestabilidad típica de estas fechas.



