Estados Unidos ha trasladado al menos quince aeronaves militares desde las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) después de que el Gobierno de España comunicara que no autorizará el uso de estas instalaciones para respaldar operaciones ofensivas contra Irán.
Entre los aparatos desplazados figuran aviones de reabastecimiento en vuelo, fundamentales en despliegues militares de largo alcance, que han sido reubicados en otras bases europeas. El movimiento se produce tras la posición adoptada por el Ejecutivo español, que ha dejado claro que las bases situadas en territorio nacional no pueden utilizarse para acciones que no cuenten con cobertura jurídica internacional.
Desde el Gobierno se ha insistido en que tanto Rota como Morón son instalaciones de soberanía española y que cualquier operación militar desarrollada en ellas debe ajustarse a los acuerdos bilaterales vigentes y a la Carta de las Naciones Unidas.
La decisión ha generado un reajuste logístico en el despliegue estadounidense en Europa, en un contexto marcado por la creciente tensión en Oriente Medio. El traslado de estos aviones supone un cambio operativo relevante, ya que ambas bases andaluzas desempeñan un papel estratégico en el dispositivo militar de Estados Unidos en el flanco sur europeo.
El movimiento de aeronaves evidencia la firme postura de España respecto al uso de su territorio en conflictos internacionales y abre un nuevo escenario en la cooperación militar entre ambos países en un momento de alta sensibilidad geopolítica.