El verano más solidario llega a Jerez
Estudiantes de Zaragoza dedican dos semanas de sus vacaciones a colaborar en San Juan Grande, el Hogar Siloé y el Comedor del Salvador
Mientras muchos jóvenes disfrutan estos días de la playa o la piscina tras finalizar la Selectividad, un grupo de 40 estudiantes de Zaragoza ha decidido vivir un verano muy diferente. Los alumnos del colegio Marianistas de la capital aragonesa han elegido Jerez como destino para dedicar parte de sus vacaciones a realizar labores de voluntariado en distintos centros sociales de la ciudad.
Los jóvenes permanecerán durante dos semanas alojados en el colegio que la congregación marianista tiene en Jerez y, cada jornada, colaborarán en diferentes iniciativas solidarias desarrolladas en San Juan Grande, el Hogar Siloé y el Comedor del Salvador, entre otros recursos asistenciales.
Turismo y solidaridad en una misma experiencia
El grupo llegó a Jerez el pasado 16 de julio. Durante los primeros días han tenido la oportunidad de conocer algunos de los principales atractivos de la ciudad y disfrutar también de la costa gaditana antes de comenzar las actividades de voluntariado.
Según explica Juan, uno de los monitores responsables del grupo, el ambiente vivido tras la victoria de España en la final del Mundial también formó parte de la experiencia. «El domingo fue especialmente intenso. Aunque la noche fue larga por las celebraciones, a la mañana siguiente todos estaban preparados desde muy temprano para empezar a ayudar en lo que hiciera falta», señala.

Acompañamiento a mayores y apoyo al economato solidario
En San Juan Grande, los jóvenes colaboran en distintas tareas de apoyo al Economato Hermano Adrián, participando en labores logísticas y de organización, además de acompañar a los residentes del centro y a pacientes hospitalizados.
Una de las voluntarias, Paula, que comenzará el próximo curso sus estudios de Medicina en la Universidad de Zaragoza, asegura que esta experiencia está siendo muy diferente a cualquier otro verano.
«Es como estar de campamento, pero con el objetivo de ayudar a otras personas, y eso lo convierte en algo muy especial», explica.
La joven reconoce además que era la primera vez que visitaba Jerez y destaca la acogida recibida por sus vecinos. «La ciudad me ha gustado mucho y la gente ha sido muy amable. Lo mejor ha sido compartir tiempo con los mayores de San Juan Grande, conversar con ellos y echar unas partidas de parchís.»
Una vocación solidaria que no entiende de edad
Para algunos integrantes del grupo, el voluntariado forma parte ya de su forma de entender el tiempo libre. Es el caso de Íñigo y Rodrigo, que hace dos años participaron en un proyecto solidario en Senegal colaborando en un centro infantil.
Ambos coinciden en que el primer contacto con Jerez ha sido muy positivo y destacan el cariño recibido por parte de usuarios y trabajadores de los centros.
Incluso comentan entre risas que algunos mayores intentaron sorprenderles durante las partidas de parchís con alguna que otra «trampa», convirtiendo la convivencia en un momento especialmente entrañable.
Por su parte, Juan, que el próximo curso iniciará un doble grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas, asegura que la experiencia está superando todas las expectativas con las que llegó a la ciudad.
«Cada vez hay más jóvenes comprometidos»
La coordinadora del voluntariado de San Juan Grande, Remedios Melgar, ha puesto en valor esta iniciativa, destacando la ilusión y la energía que aportan los jóvenes a un entorno donde este tipo de experiencias no son habituales.

Según explica, resulta muy gratificante comprobar cómo aumenta el número de personas jóvenes que deciden dedicar parte de sus vacaciones a ayudar a quienes más lo necesitan, demostrando que la solidaridad también puede convertirse en una forma diferente de disfrutar del verano.
Con iniciativas como esta, Jerez vuelve a convertirse en escenario de un proyecto donde el compromiso social, la convivencia y el aprendizaje personal se unen para ofrecer una experiencia que difícilmente olvidarán quienes han decidido cambiar unos días de descanso por otros dedicados a mejorar la vida de los demás.



