
Miles de conductores siguen creyendo que adelantar la ITV supone perder meses de validez en la siguiente inspección, pero la realidad es muy diferente. La normativa actual permite pasar la revisión técnica hasta 30 días antes de la fecha de vencimiento sin que ello afecte al cálculo de la próxima ITV.
Se trata de una medida que muchos automovilistas desconocen y que puede resultar especialmente útil en épocas de alta demanda, cuando las estaciones acumulan largas listas de espera y conseguir una cita se convierte en una auténtica odisea.
Puedes pasarla antes y mantener la misma fecha
La normativa establece que los conductores pueden realizar la inspección técnica durante los 30 días previos a la fecha de caducidad sin perder días de vigencia.
Es decir, si un vehículo tiene la ITV en vigor hasta el 30 de junio y su propietario decide pasarla el 5 de junio, la próxima inspección seguirá calculándose tomando como referencia la fecha original de vencimiento y no la fecha en la que se realizó la revisión.
Esta posibilidad permite organizar mejor las citas y evitar contratiempos de última hora.
Una forma de evitar sanciones
La recomendación cobra aún más importancia después de que la Dirección General de Tráfico haya insistido en que circular con la ITV caducada está prohibido, incluso aunque el conductor disponga de una cita previa para renovarla.
Las sanciones por conducir con la inspección vencida pueden alcanzar los 200 euros, e incluso cantidades superiores en determinados casos, por lo que adelantar la revisión se presenta como una de las mejores fórmulas para evitar problemas.
Evitar el colapso de las estaciones
Cada verano y antes de los periodos vacacionales, muchas estaciones ITV registran un importante aumento de solicitudes, provocando retrasos y dificultades para conseguir cita.
Por este motivo, los expertos recomiendan planificar la revisión con suficiente antelación y aprovechar el margen legal de 30 días que permite la normativa.
Un trámite obligatorio para circular
La ITV tiene como objetivo comprobar que los vehículos cumplen las condiciones mínimas de seguridad y emisiones para circular por carretera.
Frenos, neumáticos, alumbrado, dirección, suspensión o niveles contaminantes forman parte de las comprobaciones habituales que se realizan durante la inspección técnica.
Por ello, además de evitar multas, mantener la ITV al día es fundamental para garantizar la seguridad tanto de los ocupantes del vehículo como del resto de usuarios de la vía.
Con la llegada del verano y el incremento de desplazamientos por carretera, adelantar la revisión puede convertirse en la mejor forma de evitar sobresaltos y viajar con total tranquilidad.



