El calor convierte tu coche en un horno: estos son los objetos que nunca debes dejar en su interior
Móviles, medicamentos, aerosoles o simples botellas de agua pueden deteriorarse e incluso generar situaciones de riesgo durante una ola de calor

Las altas temperaturas que están marcando el inicio del verano han vuelto a poner sobre la mesa una advertencia que muchos conductores pasan por alto. Dejar determinados objetos dentro del coche cuando está estacionado al sol puede provocar daños importantes e incluso situaciones de riesgo debido al aumento extremo de la temperatura en el habitáculo.
Aunque en el exterior los termómetros puedan rondar los 35 o 40 grados, el interior de un vehículo cerrado puede alcanzar cifras mucho más elevadas en cuestión de minutos. Esta situación afecta directamente a numerosos artículos que habitualmente se dejan en el coche durante los desplazamientos o mientras permanece aparcado.
Entre los objetos más sensibles se encuentran los teléfonos móviles, tabletas, ordenadores portátiles y baterías externas. El calor excesivo puede deteriorar sus componentes internos, reducir la vida útil de las baterías e incluso provocar fallos de funcionamiento.
Los expertos también recomiendan evitar dejar medicamentos en el interior del vehículo. Muchos tratamientos requieren mantenerse dentro de unos márgenes concretos de temperatura y una exposición prolongada al calor puede alterar sus propiedades y reducir su eficacia.
Otro de los elementos que suele pasar desapercibido son las botellas de agua de plástico. Aunque son habituales durante los viajes en verano, las altas temperaturas pueden afectar al envase y deteriorar las condiciones de conservación del líquido.
Especial atención a aerosoles y productos inflamables
Uno de los mayores riesgos durante una ola de calor está relacionado con los aerosoles, como desodorantes, ambientadores, protectores solares o repelentes de insectos. Al tratarse de recipientes presurizados, el incremento de la temperatura puede elevar la presión interna y ocasionar deformaciones, fugas o incluso explosiones.
La misma precaución debe aplicarse a los mecheros, cerillas y otros productos inflamables, que nunca deberían permanecer dentro de un coche expuesto durante horas al sol.
Las cremas solares, cosméticos y productos de higiene personal tampoco se libran de los efectos del calor extremo. La exposición prolongada puede alterar su composición y hacer que pierdan parte de sus propiedades.
Cómo evitar problemas durante los días más calurosos
Para minimizar riesgos, los especialistas aconsejan aparcar siempre que sea posible en zonas de sombra, utilizar parasoles para proteger el salpicadero y ventilar el vehículo antes de iniciar la marcha.
Además, recuerdan que nunca se debe dejar dentro del coche a niños, personas mayores o mascotas, ni siquiera durante unos minutos, ya que la temperatura en el interior puede aumentar rápidamente hasta alcanzar niveles peligrosos para la salud.
Con la llegada de las primeras olas de calor del verano, una simple revisión antes de abandonar el vehículo puede evitar daños materiales y situaciones de riesgo que, en muchos casos, son completamente evitables.



