
Málaga y Cádiz continúan liderando el mercado de la vivienda en Andalucía, consolidándose como las provincias más caras tanto para comprar como para alquilar, en un contexto marcado por la alta demanda y la escasez de oferta.
Málaga, referencia absoluta en precios
La provincia malagueña se mantiene como el territorio más tensionado del mercado inmobiliario andaluz. El precio medio supera ya los 4.100 euros por metro cuadrado, el más alto de toda la comunidad, y muy por encima de la media regional, que ronda los 2.800 euros/m².
En la capital, el coste de la vivienda alcanza cifras récord cercanas a los 3.600 euros/m², duplicando prácticamente los valores de otras provincias como Sevilla o Jaén.
Este encarecimiento sostenido está teniendo efectos directos en la economía local. Sectores como el turístico ya alertan de dificultades para encontrar trabajadores debido al alto coste del alquiler, que puede absorber hasta el 45% del salario.
Cádiz se mantiene en niveles elevados
Por su parte, Cádiz continúa entre las provincias más caras, con precios que superan los 2.300 euros por metro cuadrado de media y con municipios costeros que registran cifras aún más elevadas.
Localidades como Tarifa, Conil o Rota destacan por su fuerte revalorización en los últimos años, impulsadas por la demanda turística y el atractivo residencial del litoral gaditano.
Ajustes puntuales pero sin cambiar el liderazgo
Pese a esta situación, algunos análisis recientes apuntan a ligeros descensos en el precio del alquiler en ambas provincias durante los primeros meses de 2026, con caídas del 0,5% en Málaga y del 1,5% en Cádiz.
Sin embargo, estos ajustes no alteran el liderazgo de ambas zonas, que siguen concentrando la mayor presión de demanda, especialmente en áreas costeras y ciudades con fuerte actividad turística.
Un mercado tensionado y con pocas soluciones a corto plazo
El problema de la vivienda en Andalucía continúa agravándose, con un incremento generalizado de precios en los últimos años y una oferta insuficiente para absorber la demanda.
La combinación de turismo, inversión inmobiliaria y falta de suelo disponible mantiene a Málaga y Cádiz como los principales focos de tensión, mientras otras provincias del interior comienzan a captar población en busca de precios más asequibles.



