Andalucía desafía al otoño: hasta 29 grados en pleno cambio de hora
El calor se resiste a abandonar Andalucía. Sevilla rozará los 30 grados, Jerez disfrutará de temperaturas superiores a los 26 y Cádiz mantendrá un ambiente agradable, mientras las madrugadas dejarán registros de apenas 5 grados en Granada.

Andalucía se prepara para vivir un fin de semana marcado por el buen tiempo, los cielos despejados y unas temperaturas más propias de finales de verano que del otoño. Coincidiendo con la llegada del horario de invierno, los termómetros volverán a subir en buena parte de la comunidad, con máximas que alcanzarán los 29 grados en Sevilla.
Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el sábado 24 y el domingo 25 de octubre estarán caracterizados por la estabilidad atmosférica, aunque con importantes diferencias entre las temperaturas diurnas y nocturnas.
Jerez superará los 26 grados y Cádiz disfrutará de un fin de semana agradable
En la provincia de Cádiz, las previsiones apuntan a un fin de semana especialmente favorable para disfrutar de actividades al aire libre.
Jerez de la Frontera alcanzará los 26 grados el sábado, mientras que el domingo se espera que los termómetros superen esa cifra, sin precipitaciones previstas.
Por su parte, Cádiz capital registrará temperaturas máximas de 24 grados, tanto el sábado como el domingo, con mínimas que rondarán los 15 grados.
En el área del Estrecho podrían aparecer algunas nubes bajas y brumas durante las primeras horas del domingo, aunque el tiempo estable será la nota predominante.
Sevilla rozará los 30 grados mientras Granada amanecerá con solo 5
Uno de los datos más llamativos del fin de semana será el contraste térmico entre las distintas provincias andaluzas.
Sevilla será una de las grandes protagonistas, con máximas de 28 grados el sábado y hasta 29 el domingo. Sin embargo, las temperaturas mínimas podrán descender hasta los 10 grados, dejando una diferencia de 19 grados entre la madrugada y las horas centrales del día.
En Huelva, los termómetros alcanzarán los 27 grados, mientras que Córdoba y Málaga llegarán a los 26 durante la jornada dominical.
La situación será muy diferente en Granada, donde el sábado se esperan mínimas de apenas 5 grados, uno de los registros más bajos entre las capitales andaluzas.
Cielos despejados y escasas posibilidades de lluvia
El sábado predominarán los cielos poco nubosos o despejados en gran parte de Andalucía, aunque podrían aparecer intervalos de nubes bajas en el litoral mediterráneo y en el Estrecho.
Tampoco se descarta alguna precipitación débil en el extremo oriental de la comunidad.
A partir del mediodía del sábado se espera la entrada de levante moderado en el Estrecho, mientras que el domingo los vientos serán generalmente flojos y variables.
En conjunto, la previsión dibuja un escenario de estabilidad meteorológica y temperaturas suaves durante el día, con mañanas y noches más frescas.
Este domingo cambia la hora: a las tres volverán a ser las dos
El fin de semana tendrá además una particularidad importante: la llegada del horario de invierno en España.
Durante la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre, cuando los relojes marquen las 3:00 horas, deberán retrasarse hasta las 2:00 horas.
Esto significa que esa noche tendrá una hora más y que, a partir del domingo, amanecerá y anochecerá antes según la hora oficial.
Los dispositivos electrónicos conectados a internet suelen realizar este ajuste automáticamente, mientras que los relojes tradicionales deberán modificarse manualmente.
El calor podría continuar durante el comienzo de la próxima semana
Las previsiones apuntan a que el ambiente cálido podría prolongarse durante los primeros días de la próxima semana.
De hecho, para el lunes 26 de octubre se contemplan máximas de hasta 30 grados en Sevilla, Écija y Lebrija, unas temperaturas especialmente elevadas para estas fechas.
Andalucía despedirá así el horario de verano con una combinación de mañanas frescas, tardes cálidas y escasas precipitaciones, en un fin de semana en el que el otoño seguirá sin mostrar su cara más fría.



