Hasta cuatro días de permiso retribuido por calor extremo: quién puede pedirlo y qué deben hacer las empresas
La legislación protege a los trabajadores cuando las altas temperaturas o las restricciones de movilidad impiden acudir con seguridad al puesto de trabajo

Las olas de calor ya no solo representan un riesgo para la salud, sino también para la actividad laboral. La normativa española contempla un permiso retribuido de hasta cuatro días para aquellos trabajadores que no puedan acceder a su centro de trabajo o transitar con seguridad debido a un episodio de calor extremo y grave o a las medidas adoptadas por las autoridades para proteger a la población.
Se trata de un derecho recogido en el artículo 37.3.g del Estatuto de los Trabajadores, que busca garantizar la seguridad de los empleados cuando exista un riesgo grave e inminente derivado de fenómenos meteorológicos adversos. Eso sí, no se activa únicamente porque haga mucho calor, sino cuando concurren determinadas circunstancias previstas por la ley.
No solo afecta a quienes trabajan al aire libre
Aunque suele asociarse a profesiones como la construcción o la agricultura, este permiso puede beneficiar a cualquier trabajador, independientemente del sector.
La clave está en que exista una imposibilidad real de acceder al centro de trabajo o un riesgo que haga inseguro el desplazamiento, ya sea por cortes de carreteras, restricciones de movilidad o recomendaciones oficiales de no viajar durante un episodio de calor extremo. En estos casos, el permiso mantiene el salario íntegro del trabajador.
El teletrabajo tiene prioridad cuando sea posible
Antes de conceder el permiso, la empresa debe valorar si el puesto permite desempeñar la actividad mediante teletrabajo.
Si las funciones pueden realizarse a distancia y existen los medios necesarios, esta opción prevalece sobre la ausencia retribuida. Solo cuando no exista una alternativa organizativa viable podrá aplicarse el permiso climático.
Las empresas tienen nuevas obligaciones frente al calor
Cuando la AEMET activa avisos de nivel naranja o rojo por altas temperaturas, las empresas deben reforzar las medidas de prevención para proteger a sus plantillas.
Esto puede implicar adaptar horarios, reorganizar tareas, facilitar pausas e hidratación o incluso suspender determinadas actividades, especialmente en trabajos desarrollados al aire libre. El incumplimiento de estas obligaciones puede acarrear actuaciones por parte de la Inspección de Trabajo.
Quién puede acogerse al permiso de hasta cuatro días
La normativa contempla este derecho cuando se produce alguna de estas situaciones:
- Imposibilidad de acceder al centro de trabajo.
- Restricciones de movilidad decretadas por las autoridades.
- Riesgo grave derivado de fenómenos meteorológicos extremos.
- Recomendaciones oficiales de no desplazarse.
- Cierre de colegios, guarderías o centros de día que obligue al trabajador a cuidar de menores o personas dependientes.
Cómo solicitar este permiso
El trabajador debe comunicar a la empresa que no puede acudir a su puesto debido a las circunstancias excepcionales provocadas por el episodio meteorológico.
A partir de ese momento, corresponde a la empresa analizar la situación, valorar si es posible el teletrabajo o la reorganización de la jornada y aplicar el permiso cuando no exista otra alternativa que garantice la seguridad del empleado.
Con la previsión de veranos cada vez más cálidos, este permiso se consolida como una herramienta para proteger tanto la salud de los trabajadores como sus derechos laborales durante episodios de calor extremo.



