La ayuda del SEPE de 1.710 euros que puedes cobrar aunque solo hayas trabajado 90 días
El subsidio está dirigido a personas que se quedan sin empleo sin alcanzar los 360 días de cotización necesarios para cobrar la prestación contributiva

Quedarse sin trabajo después de haber tenido contratos de corta duración no significa necesariamente quedarse sin ningún tipo de prestación. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) mantiene un subsidio que permite acceder a una ayuda económica desde solo 90 días cotizados, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
Se trata del denominado subsidio por cotizaciones insuficientes, destinado fundamentalmente a trabajadores que se encuentran en situación legal de desempleo pero no han acumulado los 360 días de cotización necesarios para tener derecho al paro contributivo.
En el supuesto mínimo de 90 días trabajados, la ayuda puede alcanzar actualmente los 1.710 euros, distribuidos en tres mensualidades de 570 euros.
¿Cuánto hay que haber trabajado para solicitarla?
El requisito mínimo es haber cotizado 90 días.
La duración de la ayuda aumenta progresivamente dependiendo del periodo que se haya trabajado. Con 90 días cotizados, corresponden hasta tres meses de subsidio; con 120 días, cuatro meses; con 150 días, cinco meses; y con 180 días, hasta seis meses cuando no existen responsabilidades familiares.
La situación cambia especialmente cuando se han cotizado 180 días y existen responsabilidades familiares, ya que en determinadas circunstancias la duración máxima del subsidio puede alcanzar los 21 meses.
Por tanto, no es necesario haber trabajado seis meses para acceder inicialmente a esta protección: tres meses cotizados pueden ser suficientes.
570 euros mensuales durante los primeros seis meses
La cantidad que se cobra no depende directamente del salario que tuviera el trabajador antes de quedarse desempleado, sino que está vinculada al Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM).
En 2026, el IPREM mensual se mantiene en 600 euros y durante los primeros 180 días del subsidio se percibe el 95% de este indicador, lo que equivale a 570 euros mensuales.
De ahí salen los 1.710 euros que puede recibir una persona que haya generado únicamente tres meses de derecho:
570 euros x 3 meses = 1.710 euros.
Si el subsidio continúa más allá de los primeros 180 días, la cuantía pasa al 90% del IPREM, actualmente 540 euros mensuales.
A partir del día 361, la prestación se reduce al 80%, equivalente a 480 euros mensuales.
No basta únicamente con haber trabajado 90 días
Haber alcanzado ese periodo mínimo de cotización es fundamental, pero no garantiza automáticamente la concesión de la ayuda.
Entre otros requisitos, el solicitante debe encontrarse en situación legal de desempleo, no tener derecho a la prestación contributiva y cumplir las condiciones relativas a carencia de rentas propias o responsabilidades familiares previstas para este subsidio.
También deberá suscribir el acuerdo de actividad y estar inscrito como demandante de empleo en el momento en que se resuelva la solicitud.
Para determinar la carencia de rentas, el SEPE establece actualmente como referencia que los ingresos computables no superen el 75% del Salario Mínimo Interprofesional, excluyendo la parte proporcional de las dos pagas extraordinarias.
También puede solicitarse trabajando a tiempo parcial
Otra de las particularidades de este subsidio es que no está limitado exclusivamente a quienes se encuentren completamente sin trabajo.
El SEPE permite acceder a él manteniendo uno o varios contratos a tiempo parcial, siempre que la suma de las jornadas de esos empleos sea inferior a una jornada completa y se cumplan las demás condiciones.
Además, cuando los trabajos realizados hayan sido a tiempo parcial, para calcular el periodo cotizado se tiene en cuenta el tiempo durante el cual el trabajador haya permanecido de alta, independientemente de que trabajara todos los días laborables o únicamente parte de ellos.
Atención al plazo: hay seis meses para pedirlo
Otro aspecto especialmente importante es el plazo para realizar la solicitud.
El interesado dispone de seis meses desde la situación que genera el derecho al subsidio para presentar la petición. Si se deja transcurrir ese periodo, la solicitud será denegada.
El subsidio se reconoce por periodos trimestrales, que posteriormente pueden prorrogarse hasta alcanzar la duración máxima correspondiente siempre que continúen cumpliéndose los requisitos.
El pago se efectúa por mensualidades de 30 días y, con carácter general, el SEPE realiza el ingreso entre los días 10 y 15 del mes siguiente al que corresponde la prestación.
Una ayuda especialmente relevante para quienes encadenan contratos cortos
Este subsidio puede resultar especialmente importante para trabajadores temporales o personas que encadenan contratos de corta duración, ya que permite disponer de protección económica sin necesidad de alcanzar el año completo de cotización requerido para cobrar el paro contributivo.
Con el mínimo establecido, 90 días cotizados pueden generar hasta tres mensualidades de 570 euros, siempre que el trabajador reúna el resto de condiciones.
Una ayuda que puede pasar inadvertida para muchos desempleados y que permite acceder a 1.710 euros de protección económica aun sin haber acumulado los 360 días necesarios para cobrar el paro.



