Una de las algas más temidas de Andalucía podría acabar en el pescado que comes: esta es la explicación
Investigadores andaluces descubren que una especie invasora que invade las costas puede mejorar el valor nutricional del pescado de acuicultura y aumentar sus niveles de omega 3

Lo que hasta ahora era uno de los mayores problemas ambientales del litoral andaluz podría convertirse en una inesperada solución para la alimentación del futuro. Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga ha demostrado que la macroalga asiática invasora Rugulopteryx okamurae puede reutilizarse para fabricar piensos destinados a peces de acuicultura, mejorando su calidad nutricional y favoreciendo una producción más sostenible.
La investigación, financiada por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, concluye que la incorporación de esta alga al alimento de los peces aumenta los niveles de omega 3, mejora la microbiota intestinal y activa mecanismos relacionados con la inmunidad y la adaptación celular, un hallazgo logrado por primera vez en una especie de pez omnívora.
De invasora a aliada de la acuicultura
La Rugulopteryx okamurae, originaria del Pacífico occidental, lleva años causando graves problemas en las costas andaluzas. Su expansión altera los ecosistemas marinos y obliga cada temporada a retirar toneladas de biomasa acumulada en playas y fondos marinos, con un elevado coste económico y ambiental.
Ahora, los científicos plantean darle una segunda vida a esa biomasa mediante un modelo de economía circular. Tras someter el alga a un tratamiento biotecnológico con bacterias y levaduras beneficiosas para mejorar su digestibilidad, elaboraron piensos experimentales que fueron administrados durante 66 días a ejemplares comerciales de lisa o mújol.
Más omega 3 y mejores defensas
Los resultados sorprendieron incluso al propio equipo investigador. Los peces alimentados con una pequeña proporción del alga mantuvieron un crecimiento normal y presentaron más proteínas, menos grasa muscular y un mayor contenido de ácidos grasos omega 3, además de una microbiota intestinal más diversa y una mejor respuesta inmunitaria.
Los investigadores consideran que este descubrimiento puede ayudar a reducir la dependencia de las harinas y aceites obtenidos de peces salvajes, una práctica que supone uno de los grandes desafíos de la acuicultura moderna.
Un problema ambiental convertido en oportunidad
El estudio abre la puerta a transformar una de las especies invasoras más dañinas del litoral andaluz en un recurso con valor añadido para la producción de pescado destinado al consumo humano. Además de mejorar la sostenibilidad de las piscifactorías, esta innovación podría contribuir a reducir el impacto ambiental de una alga que lleva años afectando a playas y ecosistemas marinos de Andalucía.



