El Ayuntamiento de Jerez intensifica la limpieza de más de 3.000 imbornales para preparar la ciudad ante las lluvias del otoño
Los trabajos se han reforzado durante el verano en barrios como San Benito, El Retiro y el centro, con el objetivo de mejorar el drenaje y prevenir incidencias

El Ayuntamiento de Jerez, a través de Aquajerez, continúa reforzando las labores de limpieza y mantenimiento de la red de saneamiento e imbornales de la ciudad con el objetivo de garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de drenaje antes de la llegada de las lluvias del próximo otoño e invierno.
Durante las últimas semanas, estos trabajos se han intensificado en distintos puntos del municipio, actuando especialmente en San Benito, las avenidas de Europa y Lola Flores, El Retiro, la calle Guadalete y otras zonas del centro urbano.
Hasta el momento, los equipos municipales han intervenido en un total de 3.049 imbornales y han realizado actuaciones sobre 5.171 metros de la red general de alcantarillado, dentro de un plan de mantenimiento preventivo que se desarrolla de forma continuada durante todo el año.

Prevención de inundaciones, plagas y averías
Desde el Consistorio destacan que estas actuaciones son fundamentales para evitar la acumulación de residuos que puedan dificultar la evacuación del agua de lluvia, reduciendo así el riesgo de inundaciones, averías en la red, accidentes de tráfico y la aparición de plagas derivadas de la suciedad acumulada.
Los trabajos combinan labores manuales con el uso de maquinaria especializada. Para ello, Aquajerez dispone de una flota formada por dos camiones de presión combinada de 18 toneladas, otro vehículo de las mismas características equipado con un sistema de reciclaje de agua que reduce el consumo durante las tareas de limpieza y un camión de menor tamaño destinado a intervenir en las calles más estrechas del casco histórico.
Una red de 37.000 imbornales en todo el municipio
La ciudad de Jerez cuenta actualmente con 37.000 imbornales distribuidos por todo el término municipal y una red de alcantarillado que alcanza los 790 kilómetros, lo que convierte el mantenimiento preventivo en una labor esencial para garantizar el correcto funcionamiento del sistema de drenaje y afrontar con mayores garantías los episodios de lluvias intensas que suelen registrarse durante los meses de otoño.




