Cuatro trucos para que el gazpacho no repita y puedas disfrutarlo sin molestias
Eliminar el germen del ajo, tratar el pepino o añadir un ingrediente inesperado son algunas de las claves que recomiendan chefs profesionales

El gazpacho es el rey indiscutible del verano. Refrescante, saludable y rico en vitaminas, se convierte en un imprescindible cuando aprieta el calor. Sin embargo, hay un inconveniente que muchos conocen bien: después de tomarlo, el sabor del ajo o del pepino puede «repetir» durante horas y resultar bastante molesto.
Estos son los consejos sencillos que ayudan a mejorar la digestión del gazpacho sin renunciar a su sabor tradicional.
1. Retirar el germen del ajo
Uno de los principales responsables de que el gazpacho repita es el ajo. Los chefs aconsejan abrir el diente y retirar el pequeño brote o germen situado en su interior, ya que es la parte que concentra buena parte de los compuestos responsables de ese regusto persistente. Se trata de un truco muy utilizado también en sofritos, aliolis y otras recetas tradicionales.
2. Blanquear los ajos antes de utilizarlos
Si se quiere suavizar todavía más el sabor, existe un segundo paso muy eficaz: sumergir los dientes de ajo en agua hirviendo tres veces durante unos segundos.
Este proceso, conocido como blanqueado, reduce la intensidad del ajo sin eliminar su aroma, consiguiendo un gazpacho mucho más suave y fácil de digerir.
3. Preparar correctamente el pepino
El pepino también puede provocar digestiones pesadas. Para evitarlo, los cocineros recomiendan pelarlo, retirar todas las semillas y dejarlo reposar con sal durante unos minutos.
Después basta con lavarlo bien para eliminar el exceso de sal. Con este sencillo proceso se reduce el agua que contiene y se consigue que el gazpacho resulte mucho menos indigesto.
4. El ingrediente sorpresa: la manzana
Aunque no forma parte de la receta clásica, algunos expertos apuntan que añadir un poco de manzana ayuda a equilibrar el sabor del ajo y del pepino, aportando además un ligero toque dulce que hace el gazpacho más suave y agradable al paladar.
La calidad de los ingredientes también marca la diferencia
Más allá de estos trucos, los especialistas coinciden en que el secreto de un buen gazpacho empieza por utilizar tomates muy maduros y de temporada, un aceite de oliva virgen extra de calidad y respetar los tiempos de reposo antes de servirlo bien frío. Una buena materia prima no solo mejora el sabor, sino que también favorece una mejor digestión.



