El campo andaluz estalla y lleva 500 tractores a Madrid
Agricultores y ganaderos de Andalucía participarán este miércoles 28 de octubre en una gran tractorada para denunciar el aumento de los costes, los bajos precios de sus productos y la falta de rentabilidad que amenaza el futuro de miles de explotaciones.

El campo andaluz vuelve a levantar la voz. Agricultores y ganaderos se movilizarán este miércoles 28 de octubre en Madrid, junto a profesionales del sector de toda España, para reclamar al Gobierno medidas urgentes que permitan garantizar la supervivencia de sus explotaciones.
La protesta, que contará con la participación de unos 500 tractores, está convocada por ASAJA, COAG y Unión de Uniones, con el respaldo de Cooperativas Agroalimentarias. Las organizaciones andaluzas se sumarán a esta movilización nacional para denunciar una situación que consideran cada vez más insostenible.
Bajo el lema «Dar de comer tiene que dar para vivir», el sector pretende trasladar un mensaje contundente a las administraciones: producir alimentos no puede convertirse en una actividad que genere pérdidas para quienes trabajan la tierra.
Una gran tractorada recorrerá el centro de Madrid
La movilización está prevista para las 11:00 horas del miércoles 28 de octubre y finalizará frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La convocatoria difundida por las organizaciones andaluzas contempla un recorrido desde la Plaza de Colón, pasando por el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado, hasta las inmediaciones del Ministerio.
Agricultores y ganaderos procedentes de diferentes provincias españolas se concentrarán en la capital para exigir soluciones concretas ante las dificultades económicas que atraviesa el sector.
Producir cuesta cada vez más, pero los beneficios disminuyen
Las organizaciones agrarias denuncian que el encarecimiento del gasóleo, los fertilizantes, la electricidad y otros recursos necesarios para producir está reduciendo considerablemente la rentabilidad de las explotaciones.
A esta situación se suman los bajos precios que perciben muchos productores por sus cosechas y productos ganaderos, que en determinados casos no permiten cubrir los gastos de producción.
El sector también critica la creciente burocracia y la competencia de productos importados de países donde, según denuncian, no se aplican las mismas exigencias sanitarias, medioambientales y laborales que en la Unión Europea.
Cinco exigencias para garantizar el futuro del campo
Las organizaciones han establecido cinco reivindicaciones fundamentales que trasladarán al Gobierno durante la movilización:
1. Reducir los costes de producción, mediante un plan de choque y la implantación de un gasóleo profesional agrícola con fiscalidad reducida.
2. Garantizar una Política Agraria Común (PAC) fuerte, con presupuesto suficiente para proteger a agricultores y ganaderos.
3. Establecer precios justos, reforzando los controles para evitar prácticas comerciales abusivas y garantizar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
4. Acabar con la competencia desleal, exigiendo que los productos importados cumplan requisitos equivalentes a los establecidos para los productores europeos.
5. Reducir la burocracia, simplificando los procedimientos administrativos que dificultan el trabajo diario en las explotaciones.
Preocupación por los recortes de las ayudas europeas
Otro de los asuntos que más inquieta al sector es el futuro de la Política Agraria Común para el periodo 2028-2034.
Las organizaciones agrarias advierten de que la propuesta presupuestaria europea podría suponer para España una reducción cercana a los 10.000 millones de euros, equivalente al 28 % en términos reales, según sus estimaciones.
Consideran que una disminución de estas ayudas pondría en peligro la viabilidad de numerosas explotaciones, especialmente las pequeñas y medianas, y dificultaría todavía más el relevo generacional.
Andalucía reclama soluciones antes de que sea demasiado tarde
ASAJA-Andalucía, COAG Andalucía y Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía insisten en que el sector necesita respuestas inmediatas, compromisos concretos y resultados.
La situación afecta especialmente a comunidades con una importante actividad agrícola y ganadera como Andalucía, donde el campo representa un pilar fundamental para la economía y el empleo de numerosos municipios.
Las organizaciones advierten de que la falta de rentabilidad amenaza no solo a quienes trabajan directamente en las explotaciones, sino también a la actividad económica de muchas zonas rurales.



